Breve historia del maquillaje (II)

Hola de nuevo!!
Hoy traigo la segunda parte de historia del maquillaje. En la entrada anterior hablé sobre el maquillaje en las primeras civilizaciones, la Prehistoria, Egipto, Grecia y Roma. Hoy trataré sobre la época desde la edad media hasta el sigo XIX.

Edad Media
En los primeros años de la Edad Media el cuidado personal no estaba bien visto. Las mujeres de clase alta pasaban sus días encerradas en sus castillos y cuando salían y se mostraban en público procuraban tapar su cabello con tocados. Sólo un tiempo después volvieron a mostrar interés por la belleza, el cuidado personal y la cosmética. En esta época aún permanece la influencia de la cultura romana y la piel pálida se convirtió en signo de bienestar social. Se consideraba la piel morena de baja clase social, ya que eran los campesinos quienes pasaban largas horas al sol trabajando la tierra. Un dato curioso es que las mujeres que no tenían la piel suficientemente clara se provocaban hemorragias para conseguirla. El maquillaje se caracterizaba por el uso de color rosa sutil en las mejillas y labios y en el cabello se estilaban peinados con grandes trenzados que llegaron a ser verdaderas obras de arte.

Durante la era isabelina se volvió a considerar que el maquillaje como mala salud. Utilizaban clara de huevo en sus cremas para dar un poco de brillo saludable al rostro y el maquillaje muy recargado lo utilizaban para camuflar enfermedades.

Renacimiento
En esta época la tendencia era el pelo rubio y tocados muy adornados. La moda también marcaba frentes anchas, que algunas llegaban a depilar, y cejas tan pequeñas que llegaban a desaparecer. En cuanto al maquillaje estilaban mejillas y labios muy rojos, que dibujaban en forma de corazón, los ojos marcados con delineados negro y párpados de color azul o verde. Una señal de ésta época era que se pintaban lunares que consideraban estéticos. A pesar de mantener una higiene corporal utilizaban perfumes que traían desde Asia para camuflar el olor corporal.

Siglo XVII-XVIII
En la Corte de las monarquías más famosas de Europa, existía una obsesión por el maquillaje y los perfumes. El maquillaje es utilizado tanto por mujeres como por hombre que buscaban un aspecto afeminado. Aún en esta época se mantiene la obsesión por la piel clara, empolvándose con polvo de arroz o de harina, las mejillas se coloreaban de rojo llamativo y se perfilaban las cejas, los ojos delineados en negro y en el párpado aplicaban azul o verde. Eran tal la obsesión por los falsos lunares que se dice que tenían un significado: si el lunar estaba cerca del ojo indicaba pillería; si se dibujaba en el hoyuelo de la sonrisa significaba alegría; un lunar situado en la nariz indicaba desvergüenza; si se colocaba en el labio inferior indicaba discreción y si era en el superior provocación.

Siglo XIX
En esta época destaca la extra obsesión de las mujeres por aparecer enfermas, intentaban conseguir una tez los mas pálida posible, las orejas se marcaban de azul, las mejillas se empolvaban de rosa pálido, por el contrario los labios se maquillaban de un color rojo suave.

El cuadro pertenece a Julius LeBlanc Stewart, no conocía a este autor pero después de ver varios de sus cuadros ha pasado a mi lista de favoritos. Sus cuadros son de escenas realistas, podemos ver escenas vanales de la vida de mujeres de la época, como la del cuadro, dos mujeres de paseo con su perro en un peugeot. Muy interesante.

Y hasta aquí llega la entrada de hoy. Espero que no os aburran este tipo de entradas.

Un saludo y nos leemos pronto!!

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